“Mi hija hace baloncesto, entrena 3 días a la semana, 2 de estos días primero hace unos 30 minutos de preparación física y luego hacen 60 minutos de entrenamiento en pista; además un día a la semana tiene su entrenador personal. Ah! el fin de semana juega partido. Eso sin olvidarnos de los estudios, los deberes y la extraescolar de inglés”. Madre de Ana (Jugadora Infantil)
​Esta es la situación en la que encontramos muchos jugadores/as y familias que juegan, viven y apuestan por el baloncesto, cómo algo más que un deporte, una forma de crecimiento deportivo y personal que ayudará en el desarrollo de ese niño/a a lo largo de toda su vida.
​Cuando decidí escribir este libro, en un primer momento pensé que debería ir encaminado únicamente a conseguir mejorar el rendimiento, disminuir y facilitar el tiempo de recuperación y ayudar a la prevención de lesiones del jugador/a mediante el conocimiento de recursos nutricionales.
​Conforme lo he ido desarrollando me he dado cuenta que la pasión por el baloncesto que une a determinadas familias, es la excusa perfecta para fomentar un cambio de hábitos nutricionales, vinculando al jugador/a y resto de la familia a la cocina saludable.
Una guía útil, y a la vez, un reconocimiento para todos aquellos padres (primeros fans de grandes jugadores/as de baloncesto) que, para “tener lo que se requiere para vivir una vida vinculada al baloncesto”, puedan recargar bien sus pilas cada día.
Próximamente a la venta en amazon.
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